Considerada como una de las agrupaciones más originales de la década del 80, The B-52's tuvo un largo período de inactividad desde el lanzamiento de "Good Stuff" en 1993, el primero que registraron sin su vocalista rubia, Cindy Wilson.
Y si bien Wilson retornó al conjunto para el disco de grandes éxitos "Time Capsule" en 2001, pasaron siete años hasta que los creadores de "Love Shack" y "Your Own Private Idaho" decidieron grabar una placa con material nuevo.
Sin embargo, la espera valió la pena, ya que el conjunto parece no haber perdido la frescura que desplegaron desde su debut -con vestuario sesentoso y coloridas pelucas incluídas- a principios de los 80.
Y aunque la fórmula de "Funplex" no es revolucionaria, demuestra el buen estado que mantienen estos veteranos músicos que invitan al baile a puro rock and roll.
La placa -producida por Steve Osbourne- se inicia con "Pump", "Hot Corner" y "Ultravolet", una seguidilla de canciones con melodías arrolladoras en las que tiene gran protagonismo la guitarra de Keith Strickland, deliciosas armonías vocales de Wilson y Kate Pierson y los inclasificables gritos del cantante Fred Schneider.
"Juliet of the Spirits", basada en la película homónima de Federico Fellini, agrega efectos espaciales y teclados que recuerdan a los primeros trabajos de la banda; aunque la fiesta sigue a todo ritmo con "Funplex" y se vuelve electrónica con "Eyes Wide Open" y "Love in the Year 3000".
Con cadencia más calmada llega "Deviant Ingredient", mientras que para el final quedan las enérgicas "Too Much to Think About", "Dancing Now" y "Keep this Party Going" que le ponen el broche de oro a esta fiesta interminable hecha disco de los inoxidables B-52's.critica_de_discos_co
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