Los fans del fallecido "Rey del Pop", Michael Jackson, quieren saber con exactitud que fue lo que ocurrió con su ídolo en sus últimos momentos de vida. Por esta razón decidieron acampar en el exterior del juzgado de Los Angeles donde se evalúa la responsabilidad de Conrad Murray, el médico acusado de la muerte de la estrella.
Respecto a la ferviente necesidad de saber de los seguidores, Cooper Lawrence, periodista autor de "The Cult of Celebrity", considera que se relaciona con la particular relación que Jackson mantenía con ellos.
"Hablaba con ellos constantemente, mientras ahora muchos famosos han adoptado la estrategia perezosa de mantener el contacto con sus fans a través de Twitter y Facebook", dijo Lawrence.
Más de dos decenas de personas, entre ellos turistas europeos, e imitadores de famosos acudieron la semana pasada al inicio del juicio por homicidio involuntario contra Murray por la muerte del cantante por sobredosis de fármacos en 2009.
Unos pocos obtuvieron un sitio en el interior del juzgado, desde donde observaron el juicio en silencio y hay pocas dudas de que continuarán yendo a partir del lunes, cuando empieza la segunda semana de juicio.
El asistente personal de Jackson, Michael Williams, testificó la semana pasada que cuando Jackson estaba ensayando en Los Ángeles para su gira "This Is It", sus admiradores acampaban al lado de su mansión alquilada.
Los fans gritaban y animaban a Jackson cuando su coche se dirigía al recinto donde ensayaba. Estaban allí cuando se marchaba por la noche y corrían a su casa para verle de nuevo. A menudo, el cantante se paraba para saludarles, firmar autógrafos y recoger regalos y cartas que llevaban, dijo Williams.
Gregory Son, de 34 años, es uno de los que acude al tribunal, ataviado con un brazalete donde se lee "Justicia". Son dijo que estaba entre los fans que se congregaban ante la mansión del cantante y vio lo regalos que recibiría posteriormente.
"La gente gastaba el dinero en Michael. Le regalaban joyas, estatuas, antigüedades, muñecos, cosas de Mickey Mouse o Charlie Chaplin, fotos de bebés", dijo Son. "La lista continúa".
Los fiscales afirman que Murray fue negligente en su tratamiento del cantante, administrándole de forma impropia el anestésico propofol que Jackson usaba como un somnífero, y que no vigiló adecuadamente a su paciente. Murray se ha declarado no culpable, y su defensa prevé alegar que Jackson se administró la dosis letal.
Pero los fans del cantante pop ya tienen su conclusión. Uno persiguió a Murray hasta el tribunal la semana pasada gritándole "asesino". Pero la mayor parte de los aficionados se han mostrado pacíficos cuando se enfrentan a una serie de partidarios de Murray que llevan pancartas proclamando su inocencia.
"Es un buen hombre, es un hombre de Dios, creo que cuando se expongan todos los hechos será exonerado", dijo un partidaria, Beatrice Fakhrian, que dijo que acudía a la iglesia con Murray.