Las lluvias cayeron ayer durante varias horas en una amplia zona del noroeste de Chubut, abarcando a Esquel, Trevelin, Lago Puelo, Río Senguer, entre otras localidades, además del Parque Nacional Los Alerces.
El agua permitió quitar la ceniza en suspensión y limpiar calles, casas e incluso la vegetación que hasta ahora aparecía de color gris a causa de la ceniza.
La región noroeste de Chubut ha sido la más afectada por la erupción del volcán Chaitén, situado en Chile, que obligó en ese país a evacuar dos localidades. El fenómeno comenzó el pasado 2 de mayo y tuvo un pico de emanaciones cuatro días después, para estabilizarse más tarde con una columna constante de cenizas.
El Comité Operativo de Emergencias que funciona a raíz de la erupción del Chaitén informó que nuevamente recibió datos de la Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior (ONEMI) de Santiago de Chile, que indicó que la situación del volcán era "estable", aunque no podía observarse la emisión de cenizas por la alta nubosidad que había en la zona, informó el periódico Páginas del Sur.
Por otra parte, los estudios diarios realizados en el agua de consumo humano en esa región volvió a determinar que es apta. La nueva crisis, que ya obligó a evacuar a 7000 lugareños, fue motivada por los 120 centímetros de agua que cayeron en la zona, informó el intendente de la región de Los Lagos, Sergio Galilea.
Las precipitaciones aumentaron el caudal del río Chaitén, también conocido como Blanco, cuyo curso estaba interrumpido por cerros de cenizas que bloquearon el curso de las aguas. La situación complica aún más la posibilidad de repoblar el pueblo. Incluso previo a la inundación, el gobierno había prohibido el reingreso de los lugareños a la zona, debido a los riesgos latentes.
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