La Comisión Europea (CE) propondrá levantar la prohibición comunitaria a la importación de carne aviar de Estados Unidos, según informó el Vicepresidente del Ejecutivo europeo, Günther Verheugen.
Verheugen señaló, tras una reunión comercial con representantes estadounidenses, que un reciente informe científico de la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria (AESA) “no arroja bases firmes para mantener la prohibición”, que ya lleva diez años, y añadió que la CE propondrá cambios en la normativa comunitaria a fin de lograr que la modificación esté aprobada antes de octubre.
El veto europeo a la carne de pollo estadounidense, debido a motivos de salud por la práctica estadounidense de limpiar el producto con una solución de agua clorada, fue uno de los asuntos principales de la reunión del
Consejo Económico Transatlántico (TEC), un órgano con el que ambas partes quiere reducir sus barreras comerciales recíprocas.
La UE sólo permite desinfectar carne de pollo con agua potable, según afirmaron fuentes comunitarias. No obstante, una normativa europea a la que se acoge Estados Unidos para solicitar el fin de la restricción establece que los países comunitarios podrían aprobar métodos de desinfección diferentes, si hay mayoría en el correspondiente comité de expertos.
Según fuentes de la CE, ahora son los países comunitarios los que deberán decidir si se permite o no desinfectar la carne aviar con cloro.
Para el país norteamericano, la prohibición de la carne de pollo no suponía un grave perjuicio económico, valorado entre 77 y 115 millones de euros anuales, pero sí tiene un alto valor simbólico. El objetivo es lograr una decisión en firme de la UE para levantar la prohibición antes de la próxima reunión del TEC en octubre, señaló un comunicado conjunto.
El responsable de la delegación estadounidense, Daniel Price, consejero del Presidente George W. Bush para asuntos económicos, se mostró satisfecho del compromiso de la CE, pero advirtió que “hace falta más que una propuesta” del Ejecutivo europeo para lograr la decisión.
Verheugen recalcó que ya ha tratado el asunto con la mayoría de los países comunitarios, y que es “muy optimista” de que la propuesta de la Comisión sea aprobada en el Consejo y el Parlamento de la UE. Price acogió favorablemente el compromiso de Bruselas para lograr una solución e insistió en que la actual prohibición “no está justificada por ninguna base” científica o sanitaria.
Otra de las cuestiones importantes que se trataron fueron los cosméticos, y la CE se comprometió a tomar medidas para que un nuevo paso de la aplicación del reglamento sobre productos químicos REACH a partir del 1 de junio no perjudique a las exportaciones estadounidenses a mercados comunitarios. Además, Estados Unidos flexibilizará los requerimientos de información técnica y de seguridad para los aparatos eléctricos y electrónicos, de forma que los fabricantes europeos podrán certificar sus productos con más facilidad ante las autoridades de Washington.