La Cámara Baja polaca autorizó hoy al Presidente Lech Kaczynski a ratificar el Tratado de Lisboa, tras varias semanas de incertidumbre provocada por las amenazas conservadoras de rechazarlo.
La ley de ratificación fue aprobada por 384 votos contra 56 y 12 abstenciones. La legislación debe ser examinada mañana por el Senado para su adopción definitiva, antes de ser firmada por el Presidente de la República.
La aprobación de la Cámara Baja fue posible gracias a un acuerdo negociado el fin de semana pasado por el Primer Ministro liberal, Donald Tusk, con el mandatario polaco.
Tusk afirmó ante los diputados que, con esta ratificación, estaban enviando un mensaje muy importante. "Polonia necesita a Europa y Europa necesita a Polonia", añadió Tusk, citando al papa Juan Pablo II, cuya autoridad moral en su país natal aumentó desde su muerte, el 2 de abril de 2005. Por su parte, Kaczynski calificó la ratificación "como una buena noticia para Polonia y para Europa".
El Tratado de Lisboa, que sustituye a la Constitución europea rechazada por Francia y Holanda en referéndum en 2005, tiene que ser ratificada por los 27 miembros de la Unión Europea (UE). Se temía que fuera Polonia, el mayor país ex-comunista que se incorporó al bloque en 2004, el que obstaculizara el proceso de aprobación.
Inicialmente, los conservadores hermanos Kaczynski habían amenazado con bloquear la ratificación, antes de corroborar que esa postura iba en contra de la opinión pública. Querían que se incluyeran garantías legales suplementarias que preservaran los intereses de Polonia en el seno de la UE. Así, por ejemplo, el gobierno de Tusk tuvo que renunciar a incluir la Carta Europea de Derechos Humanos en el Tratado de Lisboa porque, según los Kaczynski, obligaría a Polonia a reconocer el matrimonio entre homosexuales.