El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, incidió hoy en la necesidad de que esta institución no se relaje en la lucha contra la inflación y garantice "la estabilidad de los precios a medio plazo".
En un discurso en el foro económico anual que organiza la Comisión Europea (CE), Trichet insistió en que unos precios estables son un "requisito imprescindible para mantener el crecimiento económico, la creación de empleo y la cohesión social".
En este sentido, aseguró que la política monetaria del BCE ha contribuido claramente a "limitar la inflación", lo que, a su juicio, ha resultado de gran ayuda para apoyar todos los objetivos económicos de la eurozona.
Según los datos difundidos ayer por Eurostat, la oficina estadística comunitaria, la inflación moderó su crecimiento en la eurozona en abril hasta el 0,3% (1% en marzo), pero la tasa interanual -que bajó tres décimas- sigue aún en un 3,3 por ciento, claramente por encima del objetivo del 2 por ciento fijado por el BCE.
Trichet apuntó principalmente a la suba de los precios de las materias primas como la causa del aumento de la inflación y aseguró que el BCE "está prestando especial atención a las negociaciones salariales" en los países del euro.
La institución ha destacado en varias ocasiones la importancia de evitar efectos de "segunda ronda" tras el aumento de los precios y se ha mostrado contraria a la indexación de los salarios al IPC.
Trichet aseguró hoy que, pese a que la inflación actual no cumpla con los objetivos, "lo importante es que la política monetaria siga comprometida a ofrecer estabilidad de los precios a medio plazo" y tenga en cuenta "los riesgos futuros".
Entre los principales desafíos para la eurozona, destacó el de la creación de empleo y el de impulsar el crecimiento económico, para lo que apostó por una mayor flexibilidad en los mercados laborales.