El Partido Acción Nacional (PAN), cuyo máximo representante es el mandatario mexicano, ha tenido varios problemas para conseguir la aprobación de la reforma energética propuesta por el ejecutivo en abril. Es así que el gobierno encontró el reemplazo de Santiago Creel, ex secretario de Gobernación y ex competidor de Calderón en la internas del partido par alas pasadas elecciones en 2006.
De esta forma, el senador Gustavo Madero, quien fue el negociador más importante de una reforma fiscal aprobada el año pasado, y un legislador muy cercano al presidente, es el nuevo coordinador. "He instruido al nuevo coordinador para que invierta todo su empeño político en construir una relación de diálogo y de entendimiento con todas las fuerzas políticas", dijo el presidente del PAN, Germán Martínez.
En tanto, Creel dijo que aceptaba su remoción y que se mantendría en las filas del partido. Sin embargo, seguirá siendo el presidente de la cámara alta hasta agosto. "Así se da esto en política (...) soy militante de Acción Nacional comprometido con mi partido," agregó Creel.
"Lo que necesitamos es (...) un líder en el Senado con malicia política," dijo el senador Federico Doring, quien hizo referencia a la toma de las gradas que hicieron legisladores izquierdistas opositores en ambas cámaras para impedir la discusión del plan de reforma en abril. "Tenemos ahí la necesidad de tener mucha más astucia para poder enfrentar una nueva toma de las tribunas o cualquier otra cosa", indicó el legislativo a Radio Fórmula.
El proyecto de reforma energética, enviado meses atrás al Congreso, con el objetivo de incrementar su producción e invertir en una plataforma petrolera que cuesta unos 10.000 millones de dólares. La producción de la petrolera estatal Pemex va en declive y, según el Gobierno, no tiene recursos para explorar yacimientos por los pesados tributos que transfiere al Estado.
La reforma propuesta por Calderón causó una aireada protesta del Partido de la Revolución Democrática (PRD), que representa a la izquierda mexicana y es la segunda fuerza política nacional, ya que decidió tomarse las tribunas del Congreso en señal de disconformidad. Su intención es hacer que el proyecto tenga un debate más amplio en el legislativo porque creen que el principal objetivo del ejecutivo es privatizar a Pemex a través de esta reforma.