De acuerdo al informe del Departamento de Energía de los Estados Unidos, los suministros de gasolina aumentaron en 2,85 millones de barriles, hasta llegar a los 217,1 millones la semana pasada. esto supone el mayor ascenso desde el mes de mayo. Por su parte, las existencias de combustibles destilados subieron 2,42 millones de barriles, situándose en los 128,1 millones.
En cuanto a los inventario de crudo, disminuyeron 1,56 millones de barriles, ubicándose en los 295,3 millones de unidades. En tanto, el petróleo crudo para entrega en el mes de septiembre cayó 1,54 dólares, o 1,2 por ciento, hasta los 126,88 dólares por barril en la Bolsa Mercantil de Nueva York. Antes, el combustible tocó los 125,31 dólares por barril, el precio intradía más bajo desde el 5 de junio.
Las refinerías operaron a un 87,1 por ciento de su capacidad la semana pasada, lo que supone 2,4 puntos porcentuales menos que desde la semana anterior, informó el departamento. Es la tasa más baja de utilización desde la semana que terminó el 9 de mayo. Se esperaba que operaran en los 89,5 por ciento de la capacidad, manteniéndose sin cambios, de acuerdo con la mediana de las estimaciones de analistas en una encuesta de Bloomberg News.
Los precios también cayeron debido a un nuevo fortalecimiento del dólar, lo que limita el atractivo de los productos básicos como una cobertura contra la inflación . En tanto, el huracán Dolly se alejó de las plataformas petrolíferas en el Golfo de México, lo que disipó los temores de que la producción se viera afectada.