En una rueda de prensa junto al presidente mexicano, el líder español dijo que es interesante que se proponga una colaboración del ámbito privado en la petrolera estatal mexicana Pemex, aunque dijo que “respeta el debate que pueda producirse en México”.
Zapatero dijo además, que la reforma “tiene un interés evidente y nosotros en ese sentido también estamos dispuestos a la colaboración”. Sin embargo, manifestó que la propuesta es a “largo plazo y trasciende el mandato de Calderón”.
Como ejemplo, el mandatario europeo recordó la “experiencia positiva” que tuvo la entrada de capital privado en las empresas. “Tenemos un sector público empresarial muy reducido”, lo supone “ventaja competitiva” para el país, donde la entrada de capitales privados dio “resultados absolutamente eficientes” en sectores como la producción de bienes y servicios.
A su vez, Calderón aprovechó la oportunidad para defender la reforma energética mexicana, que ha tenido una fuerte resistencia por parte de la oposición de su país.
La propuesta del presidente conservador mexicano permitirá contratar los servicios de empresas privadas para el desarrollo de refinerías sin que el grupo estatal pierda su propiedad. Según el mandatario latinoamericano, su propuesta atraerá la inversión extranjera y aumentará la producción de Pemex.
La reforma propuesta por Calderón causó una aireada protesta del Partido de la Revolución Democrática (PRD), que representa a la izquierda mexicana y es la segunda fuerza política nacional, ya que decidió tomarse las tribunas del Congreso en señal de disconformidad. Su intención es hacer que el proyecto tenga un debate más amplio en el legislativo porque creen que el principal objetivo del ejecutivo es privatizar a Pemex a través de esta reforma.