Las distintas organizaciones llamaron a una huelga general el próximo 1 de mayo con la intención de mostrar a la opinión pública y a los políticos que pasaría en EE.UU. si no hubiera inmigrantes documentados e indocumentados.
El viernes pasado, republicanos y demócratas impidieron la votación en el Senado de una reforma migratoria que afectaría a los doce millones de inmigrantes indocumentados.
Se prevé que el senador demócrata Edward Kennedy, defensor de la creación de un programa de trabajadores temporales, participará hoy en el acto que se realizará en la ciudad de Washington.
El presidente de la Coalición Nacional para la Inmigración, Jaime Contreras, señaló que los inmigrantes no quieren "llegar ilegalmente a EE.UU.".
Asimismo, subrayó la necesidad de legalizar la situación de los indocumentados que realizan trabajos que no quieren hacer los propios estadounidenses.
Las manifestaciones pro-inmigrantes comenzaron en marzo cuando más de un millón de personas salieron a las calles, en contra de un proyecto de ley aprobado por la Cámara de Representantes.
La medida prevé, entre otras cosas, la construcción de un muro en la frontera entre EE.UU. y México y considera criminales a aquellos que ayuden a los indocumentados.