En el primer debate sobre la Ley Habilitante, el mecanismo constitucional que permitirá al Presidente venezolano Hugo Chávez legislar unilateralmente y por vía rápida durante año y medio, la Asamblea Nacional del país dio su aprobación al proyecto de ley.
La aprobación definitiva de la ley precisa de la aceptación luego de un segundo debate previsto para la semana próxima. La rapidez con que se está encarando el proyecto responde a la calidad de “urgencia reglamentaria” que el Congreso otorgó al asunto.
Materia a legislar
Una vez aprobada la habilitación, el Ejecutivo podrá comenzar a emitir decretos con fuerza de ley sobre aquellas materias para las que haya recibido autorización. Chávez, que acaba de iniciar un nuevo periodo de seis años, ha solicitado permiso para legislar sobre un amplio espectro de temas, en su mayoría de naturaleza económica y social. Su objetivo es llevar a cabo en breve plazo cambios sustanciales en el andamiaje legal para conducir al país hacia lo que él ha denominado “el socialismo del siglo XXI”.
Entre las leyes que modificará Chávez gracias a esta disposición se encuentra el Código de Comercio y la Ley del Banco Central de Venezuela. También le servirá para llevar adelante el plan de nacionalizaciones de empresas estratégicas en los sectores eléctrico y de telecomunicaciones. Asimismo, realizará las modificaciones legales necesarias para garantizar que el Estado controle la mayoría accionarial de todos los negocios en los que han venido participando empresas transnacionales petroleras.
Ausencia de la oposición
El mandatario no ha tropezado con ninguna dificultad para que la Asamblea Nacional apruebe este requisito, puesto que los 167 miembros del Parlamento pertenecen a fuerzas de la coalición gubernamental; las organizaciones políticas opositoras se retiraron de los comicios legislativos de diciembre de 2005, alegando desconfianza en las autoridades electorales.
La antesala de la reforma constitucional
Mientras la Asamblea termina de aprobar la Ley Habilitante, Chávez se ha apresurado a designar un equipo que se encargará de redactar y consultar a paso acelerado las nuevas leyes. El equipo, al que denominó Gabinete Habilitante, será dirigido por el vicepresidente ejecutivo, Jorge Rodríguez, y estará integrado por varios de los ministros y otros altos funcionarios. Paralelamente, el Gobierno y la Asamblea Nacional emprenderán la reforma de la Constitución Nacional, otra iniciativa del presidente Chávez, quien espera que los cambios estén listos a finales de año, para someterlos a referéndum popular.
Algunas de las leyes que tiene en carpeta el Gobierno no pueden ser aprobadas en el actual marco constitucional. Ésa fue la razón por la cual solicitó facultades especiales por un periodo de 18 meses. Si la nueva Carta Magna está en vigor en enero de 2008, el Gobierno tendrá aún seis meses más para aprobar leyes ajustadas a esas nuevas normas.
Ésta es la tercera vez que Chávez recibe permiso para legislar. En las dos ocasiones anteriores le fueron otorgados por Parlamentos en los que sí tenía presencia la oposición.
Crítica opositora
El líder de la oposición, Manuel Rosales, consideró que pedir poderes especiales para gobernar, teniendo el apoyo absoluto del poder legislativo, es propio de un gobernante que 'se ha convertido en tirano, en un déspota que quiere decidirlo todo, que ordena en público a los otros poderes lo que tienen que hacer y que se cree el único capaz de gobernar a Venezuela'.
La presidenta de la Asamblea, Cilia Flores, consideró que estas críticas son normales porque 'saben que estas leyes son para profundizar la revolución'.
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