La candidata demócrata Hillary Clinton le pidió hoy al Presidente estadounidense, George W. Bush, que
boicotee la ceremonia de inauguración de los
Juegos Olímpicos de Pekín, a menos que China mejore la situación de los derechos humanos. En un comunicado, la aspirante demócrata citó los violentos enfrentamientos en Tíbet y la falta de presión por parte de China sobre Sudán para detener "el genocidio en
Darfur".
"En este momento, y a la luz de los últimos acontecimientos, creo que el Presidente Bush no debería planear el asistir a la ceremonia de inauguración en Pekín, si no hay
cambios importantes por parte del Gobierno chino", afirmó la Senadora por Nueva York.
Bush planea asistir a la ceremonia de apertura en Pekín, el próximo mes de agosto, y hasta ahora se resistió a las presiones para cambiar su programa, en respuesta a la violenta represión de las autoridades chinas contra los manifestantes en Tíbet.
China también fue acusada de negarse a usar su influencia sobre el Gobierno sudanés para que detenga lo que Estados Unidos llama un "genocidio" en la región de Darfur.
Con esta petición, Clinton une su voz a la de Nancy Pelosi, la Presidenta de la Cámara de Representantes (la cámara baja) de Estados Unidos, para que Bush boicotee la ceremonia.
Clinton dice en su declaración que "aliento a China a que aproveche este momento como una oportunidad para estar a la altura de las aspiraciones universales de respeto a los derechos humanos y la unidad, ideales que representan los Juegos Olímpicos".