La Cámara de Representantes de Estados Unidos desafió el jueves al presidente George W. Bush al aprobar por 224 votos a favor y 196 en contra una legislación que marcaría el fin del 2009 como meta para el retiro de las tropas en Irak.
La retirada de las tropas estadounidenses desplazadas en el país árabe comenzaría en un plazo de 30 días después de la promulgación de la iniciativa.
Esa medida, sobre la que los legisladores votaron siguiendo la línea de sus respectivos partidos, representa una victoria política para los demócratas que se oponen a la guerra en Irak, si bien esa victoria tendría poca vida, ya que afronta la amenaza de un veto presidencial.
En este sentido, la Casa Blanca reiteró su rechazo a un cronograma "artificial" para la salida de EE.UU. de Irak, tras considerar que "una retirada precipitada de Irak envalentonaría" a sus "enemigos y les confirmaría su creencia de que EE.UU. no cumplirá con sus compromisos".
Agregó, como ha hecho en otras ocasiones, que la salida prematura "podría hacer de Irak un refugio seguro para el terrorismo, que podría ser utilizado para atacar a EE.UU." y sus "intereses en el mundo".
Al mismo tiempo, en una votación 149-141, los legisladores rechazaron un proyecto de ley que destinaba cerca de 163.000 millones de dólares para las campañas bélicas en Irak y Afganistán.
Pese a que la medida fue derrotada, los republicanos no se dan por vencidos, y desde el Senado debatirán su propia versión de este proyecto de ley la semana próxima, según fuentes legislativas.
En esta ocasión muchos republicanos apoyaron la medida en el pleno de la Cámara de Representantes, pero sólo como acción de protesta contra las tácticas parlamentarias de la oposición demócrata.
El líder de la mayoría republicana en la Cámara Baja, John Boehner, se quejó de las presuntas maniobras políticas de los demócratas, que añadieron a la medida un incremento en los beneficios para los veteranos de guerra, entre estos beneficios de educación y de desempleo.
La oposición demócrata, para ira de muchos republicanos, también incluyó un impuesto adicional para individuos con salarios superiores a los 500.000 dólares, con el objetivo de financiar el incremento en los beneficios de educación para los soldados.