El crimen organizado sigue ganando control en el país. Según un artículo de Sam Logan para la International Relations and Security Network, el número de asesinatos relacionados al crimen organizado en México pasaron los 2000, el día 4 de julio.
Desde que asumió el Presidente Felipe Calderón, se registraron al menos 4867 asesinatos de esta índole. Según el diario mexicano El Universal, el promedio es de 8 muertes relacionadas al narcotráfico por día. A este ritmo, México cerraría el año con más de 4000 asesinatos relacionados al narcotráfico.
Edgardo Buscaglia, asesor de Naciones Unidas y profesor de Economía y Derecho en Ciudad de México, indicó recientemente en un informe que "que entre un 50 y 60% de los municipios mexicanos han sido capturados en este momento" por el crimen organizado.
La mitad de los municipios en México está bajo control del crimen organizado, que compró autoridades locales al financiar campañas políticas o sobornar a sus alcaldes, afirmó el experto de las Naciones Unidas.
Edgardo Buscaglia es asesor de la ONU en materia de corrupción y delincuencia organizada.
Buscaglia agregó que México ocupa el sexto lugar en el mundo en presencia de delincuencia organizada. “Aquí podemos ver que Afganistán, Irak, Pakistán, Nigeria, Guinea Ecuatorial están arriba de México, que ocupa el sexto lugar. El país está ubicado entre los seis países con mayor criminalidad organizada en el planeta en este momento”, aseguró.
El experto presentó su opinión ante la Procuraduría General de la República en un foro organizado por el Consejo de Participación Ciudadana.
Buscaglia agregó que “los altos niveles de corrupción y delincuencia organizada sólo pueden ser sostenibles cuando los estados no gozan de niveles aceptables de gobernabilidad”.
Dijo también que la actual estrategia de combate al crimen organizado no es suficiente, ya que apenas se aplica 33 por ciento de los puntos que contiene la Convención contra la Corrupción y 48 por ciento de la Convención de Palermo, que tiene que ver con cuestiones de delincuencia organizada.
Durante su exposición, en la que resaltó que el combate a una organización criminal no debe ser únicamente detener a los líderes, refirió que las organizaciones mexicanas “tienen presencia en 38 países”.
Además, señaló que “México no ha puesto en práctica programas de prevención financiera y del delito”, ya que, dijo, la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda no realiza investigaciones preventivas en los bancos ni aporta información a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada.
Del mismo gobierno mexicano, salieron dos datos que apoyan la teoría de Buscaglia. Guillermo Valdes, Jefe de la oficina de inteligencia mexicana CISEN, le dijo recientemente al diario Financial Times que los carteles ponen en peligro a la democracia mexicana. “Los narcotraficantes se han convertido en la amenaza principal ya que están intentado tomar el poder del Estado”.
Desde la oficina del Fiscal General surgieron informes que dicen que al menos 80 municipalidades del país son controladas por el crimen organizado.
Ambas admisiones llevan a un hecho concreto: el crimen organizado de México trabaja diligentemente para controlar políticos desde el nivel municipal hasta el Congreso nacional.
Si la teoría de Buscaglia se confirma, la estrategia del Presidente Calderón de enfocar sus esfuerzos en la Federación de Sinaloa, la balanza de poder cambiará y las demás organizaciones criminales aumentarán sus esfuerzos por ser los más poderosos a través de coimas, lo que aumentará la violencia.