El FBI compareció durante la jornada de hoy ante los jueces militares que juzgan a Hamdan en la base naval norteamericana en la Bahía de Guantánamo, en un testimonio en el que se admitió que el prisionero jamás recibió, durante años de interrogatorios, la notificación de que tenía el derecho a no incriminarse.
"Nuestra política en ese tiempo era la de no informar a los detenidos de sus derechos", fue la justificación a tal actitud que esbozó el agente especial de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI por sus siglas en inglés), Robert Fuller, durante el juicio por terrorismo al que es sometido Hamdan.
Según la ley norteamericana, una persona detenida puede negarse a declarar si cree que su testimonio le inculpa.
Tal derecho está amparado por un fallo del Tribunal Supremo de Justicia en 1966, y el procedimiento policial requiere que se informe a todo detenido de sus derechos antes de que se le tome testimonio.
La misma advertencia debe darse a los detenidos bajo custodia militar norteamericana.
El agente especial Stewart Kelly dijo al citado tribunal militar que la omisión en la lectura de sus derechos a un detenido contraría el procedimiento habitual en los interrogatorios.
"Si se trata de un sospechoso y está detenido, habitualmente se le leen sus derechos, es algo que se da por seguro", añadió.
Los agentes que interrogaron a Hamdan desde poco después de su captura en noviembre de 2001 hasta 2003 en Guantánamo, lo describieron como un individuo que cooperaba, pero no daba respuestas completas a las preguntas.
La Fiscalía sostiene que Hamdan fue un colaborador muy cercano del jefe de Al Qaeda, Osama bin Laden, y que supo de los planes para los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en los que murieron unas 3.000 personas en Estados Unidos.
La defensa sostiene que Hamdan, un yemení que cumplía solo un papel de conductor para los jefes de Al Qaeda, no tuvo conocimiento de esos planes.
El martes pasado el fiscal, comandante de Marina Timothy Stone, sugirió que el cuarto avión que tomaron bajo su control los miembros de Al Qaeda en septiembre de 2001 tenía como objetivo destruir el Congreso de Estados Unidos.
Según Stone, Hamdan escuchó a bin Laden decir que el avión tenía como objetivo "el domo", en aparente referencia al Capitolio, sede del Poder Legislativo de EEUU.
Dos de los aviones se usaron como proyectiles contra las Torres Gemelas del World Trade Center de Nueva York, el tercero se estrelló contra un sector del Pentágono y el cuarto cayó en un área rural del vecino estado de Pensilvania.
"Nadie sabía cuál era el objetivo, pero el acusado sí sabía", señaló Stone.
Hamdan, dijo Harry Schneider, uno de los abogados civiles del procesado, "trabajaba por un sueldo, no para perpetrar un ataque contra Estados Unidos. Tenía que ganarse la vida".