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Los 22 funcionarios se encuentran recluidos en el propio penal, la prisión de alta seguridad "El Boquerón", ubicada en Cuilapa, al este de la Ciudad de Guatemala.
Un portavoz del ministerio público guatemalteco indicó que los funcionarios estaban de guardia la noche que ocurrieron los hechos y que declararon no haber oído nada.
El presidente de Guatemala, Óscar Berger, responsabilizó al crimen organizado y al sistema penitenciario de la muerte de los cuatro policías, a quienes se investigaba en relación con el asesinato de tres diputados salvadoreños y su chofer.
Berger dijo que el crimen fue perpetrado por mafiosos armados que se las arreglaron para ingresar a la prisión.
Hay una guerra entre ellos que ha ocasionado esta muerte violenta de cuatro testigos muy importantes para el estado de derecho en Guatemala".
Según él, los policías asesinados "se colocaron ahí porque era el lugar de más seguridad", pero los asesinos "parece que pasaron libremente por ocho puertas. Tiene que haber muchos implicados y estamos tras ese esfuerzo".
El Salvador pide explicaciones
Este martes una comisión salvadoreña viaja a Guatemala a pedir explicaciones sobre el caso, según le dijo el viceministro de Seguridad de El Salvador, Astor Escalante.
Escalante dijo que se debe investigar por qué fueron asesinados los diputados salvadoreños del Parlamento Centroamericano (Parlacen) William Pichinte, Eduardo D'Aubuisson y José Ramón González, además de su chofer, a principios de la semana pasada.
El viceministro salvadoreño añadió que "hasta este momento no existen evidencias que vinculen estructuras criminales de Guatemala con algunos delincuentes del país (El Salvador) para este hecho específico".
"Sin embargo, es un tema que todavía no podemos descartar porque la investigación comienza".
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