El mes pasado, el gobierno israelí declaró a Gaza como `territorio hostil', allanando el camino para la imposición de sanciones. La decisión tuvo lugar después que el grupo islámico Hamás se apoderó en junio por la fuerza de ese territorio. Desde entonces, los milicianos lanzan cohetes desde Gaza hacia el sur de Israel de manera casi diaria.
La aprobación de Barak era el último paso necesario para que las sanciones tuvieran vigencia. Bajo el plan, Israel suspenderá el suministro eléctrico por períodos más prolongados cada vez que los palestinos lancen un cohete hacia el territorio del estado judío. Las autoridades no dijeron cuándo preveían terminar con los recortes de electricidad.
Las sanciones comenzarán con cortes eléctricos de 15 minutos, y luego se incrementará la cantidad de tiempo si caen más misiles. Israel espera que las sanciones incrementen las presiones para que los milicianos frenen sus ataques.
El viceministro de Defensa, Matan Vilnai, expresó que el flujo de electricidad será reducido durante varias semanas. A pesar de las amenazas israelíes, los palestinos dispararon dos cohetes hacia el sur de Israel en la mañana del jueves, dijo el ejército. No se reportaron daños ni víctimas.