El Presidente
brasileño, Luiz Inácio
Lula da Silva, volvió a descartar la hipótesis de reformar la Constitución para aspirar a un tercer mandato consecutivo y dijo que la sola posibilidad “sería obscena para la democracia”.
“Plantear un tercer mandato consecutivo sería tan pernicioso como fue proponer un segundo mandato”, dijo Lula en una entrevista al diario Correio Braziliense. La posibilidad de una reforma constitucional que permita a un jefe de Estado reelegido una vez aspirar a un tercer período consecutivo fue acariciada por diputados del Partido de los Trabajadores (PT), que lidera el propio Lula.
A pesar de que la idea nació en su propia formación, Lula se manifestó en contra de la propuesta desde un principio, aunque sí defendió una reforma constitucional que alargue el mandato de cuatro a cinco años y elimine la reelección inmediata.
“Si se quiere consolidar la democracia en Brasil, es impensable la hipótesis de un tercer mandato”, afirmó Lula. “Eso sería obsceno para la democracia y quienes hablan de esa posibilidad no tienen nada más serio para discutir”, sostuvo.
La posibilidad de una reelección fue aprobada en 1997 y benefició directamente a Fernando Herique Cardoso, quien era Presidente y fue candidato en las elecciones de 1998, en las que derrotó precisamente a Lula, quien luego ganó las presidenciales del 2002.
En 2006, Lula postuló nuevamente para el cargo y fue reelegido para un segundo mandato de cuatro años, por lo que no podrá ser candidato nuevamente en 2010.
En la entrevista, Lula insistió en que para las próximas presidenciales pretende que la actual coalición de gobierno, integrada por once partidos de diversas tendencias, se mantenga unida en torno a un candidato único.
No obstante, reconoció que algunos de los partidos que conforman su base podrían aspirar a tener su propio candidato, con lo que la tesis de un abanderado único de la coalición se anularía.
“Obviamente, si no fuera posible construir un candidato único, seguramente el Gobierno tendrá su candidato”, garantizó en relación a una posible desintegración de la coalición.
Según Lula, la discusión sobre su sucesor comenzará en 2009, tras las elecciones municipales que se celebrarán en octubre próximo. “A partir del año que viene todo el mundo tiene que saber que vamos a comenzar la campaña para el 2010”, en la que aseguró que no participará “directamente”, aunque admitió que tendrá “muchas cosas para hacer y para decir”.