Las policía mexicana localizó dos cabezas humanas cercenadas y calcinadas en un camino vecinal del municipio de Escobedo, en el norteño estado de Nuevo León, frontera con Estados Unidos, informó ayer la Fiscalía estatal.
La Procuraduría General de Justicia informó que los cráneos y otras partes que no fueron precisadas estaban calcinados y con residuos de cinta adhesiva.
Al sitio del hallazgo acudieron miembros del Ejército y las policías federal, estatal y municipal después de que una llamada anónima reportó sobre los restos humanos.
La fiscalía indicó que debido al estado de los restos no fue posible identificar el sexo o la edad de las personas que presuntamente fueron asesinadas.
Agentes de la policía estatal y ministeriales mantienen resguardada el área en busca de mayores evidencias.
Ante la ola de violencia, el presidente Felipe Calderón afirmó ayer que México no frenará su campaña contra los cárteles de la droga a pesar del asesinato de ocho militares, que fueron decapitados, en el mayor ataque contra el Ejército desde que inició hace dos años su lucha contra el narcotráfico.
El domingo las autoridades localizaron en el sureño estado de Guerrero los cuerpos de nueve hombres decapitados, ocho de los cuales eran de militares y uno era un ex mando policiaco.
Las nueve cabezas fueron localizadas dentro de una bolsa abandonada en un centro comercial de Chilpancingo, capital del estado, mientras que los cuerpos fueron encontrados en una autopista en las afueras de la ciudad.
En lo que va del año más de 5.300 personas murieron, una cifra que duplicó los asesinatos violentos del año pasado.