La legislación electoral mexicana establece que el Instituto Federal Electoral (IFE) debe hacer un recuento de votos en las casillas donde haya inconsistencias, las cuales deben ser denunciadas por los partidos políticos.
Pese a que López Obrador ha pedido que vuelvan a contarse todos y cada uno de los votos, la autoridad electoral determinó el miércoles que solamente se revisarán aquellos que se depositaron en un 54.5 por ciento de las más de 143,000 casillas utilizadas.
Un consejero electoral dijo a Reuters que el recuento parcial no modificará significativamente los resultados preliminares anunciados por el IFE, en los que triunfó Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), con el 38.15 por ciento de votos, seguido por López Obrador con un 31.64 por ciento.
El izquierdista pidió el martes el recuento "voto por voto y casilla por casilla" denunciando inconsistencias en la gran mayoría de las mesas receptoras de sufragios. Asimismo, afirmó que el PRI gastó millones de pesos en la compra de votos, por lo que impugnará la elección ante los tribunales.
El IFE dijo el miércoles que respalda una revisión de los conteos de votos siempre y cuando se cumplan ciertos requisitos legales, y que eso debe ser decidido en cada uno de los 300 consejos distritales donde hay presencia de partidos políticos que pueden pedir la apertura de los paquetes electorales.
"El Instituto Federal Electoral respalda el recuento voto por voto y casilla por casilla cuando haya fundamento legal para ello, y sólo cuando haya fundamento para ello", afirmó el presidente del organismo, Leonardo Valdés.