El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas anunció hoy viernes la reanudación de los vuelos de asistencia a Myanmar, cuya población se vio afectada gravemente por el paso del ciclón Nargis, pese a que el gobierno de la junta militar birmana incautó varios envíos de ayuda humanitaria en el aeropuerto de Rangún.
"El Programa Mundial de Alimentos ha decidido enviar mañana dos aviones de ayuda como estaba planeado, mientras continúan las discusiones con el Gobierno de Myanmar sobre la distribución de los alimentos que fueron enviados hoy, y no liberados a la PMA", informó Nancy E. Roman, directora de comunicaciones del organismo, a través de un comunicado.
La agencia de la ONU, también conocida como WFP por sus siglas en inglés, había dicho previamente que suspendería los vuelos de ayuda debido a la incautación de los alimentos.
Efectivamente, el vocero del PMA en Bangkok, Paul Risley, había afirmado previamente que unas 38 toneladas, entre alimentos y equipo, que habían sido enviadas a Rangún terminaron siendo confiscadas y que no les quedaba más remedio que detener las operaciones de envío hasta que se aclarara lo sucedido.
El primer avión del PMA con asistencia humanitaria llegó al aeropuerto de Rangún el jueves, cinco días más tarde de que el ciclón 'Nargis' castigase con vientos de 190 kilómetros por hora el sur de Birmania.
La denuncia de la agencia de la ONU se produce el mismo día en que los medios de comunicación birmanos reprodujeron un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores del país en el que se aceptaba la solidaridad internacional y se consideraba innecesario el envío de personal especializado extranjero, porque los propios birmanos podían encargarse de la ayuda.
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