Ante la creciente hostilidad de terroristas que actúan en Afganistán provenientes de Pakistán, la OTAN reclamó a las autoridades de Islamabad un mayor control de su frontera, declaró este miércoles el portavoz de la Alianza atlántica.
"Según nuestras estadísticas", estos ataques han alcanzado su mayor nivel desde agosto pasado, aumentando un 52% con respecto al mismo periodo de 2007", declaró el portavoz James Appathurai.
"Estamos muy preocupados por las consecuencias de lo que está ocurriendo en Pakistán y el aumento de los incidentes en la región Este" de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) que dirige la OTAN, añadió.
"La idea es que, en virtud de los acuerdos entre las autoridades paquistaníes y los extremistas de las zonas tribales fronterizas, el control de la frontera entre los dos países no es suficientemente eficaz", explicó Appathurai.
"Estén seguros que esta preocupación ha sido trasladada a Pakistán", aunque tratando de evitar cualquier injerencia de la alianza en los asuntos paquistaníes. "La principal preocupación es que los extremistas se reagrupen y reconstituyan sus fuerzas antes de atravesar la frontera" para cometer nuevos ataques contra la ISAF.
La región Este (de la ISAF) está bajo mando estadounidense.