Vladimir Putin advirtió hoy lunes que la amenaza terrorista en Rusia sigue existiendo y es "muy elevada", mientras se expresaba durante una reunión del consejo de ministros, según lo citaran las agencias rusas de noticias.
"Los grupos terroristas clandestinos han sufrido fuertes bajas últimamente, pero se debe tener presente que la amenaza de atentados sigue alta todavía", señalaba Putin en ese sentido, mientras mantenía la reunión del Presídium del Gobierno, cuyo tema principal era el programa federal "Antiterror".
El primer ministro señaló que, para la puesta en práctica de dicho programa, iban a destinarse decenas de miles de millones de rublos.
Regreso a Cuba
Por otra parte, Putin se expresó a favor de reinstalarse en la isla caribeña, luego de que escuchara en la reunión el informe que le transmitiera el viceprimer ministro Igor Sechin, copresidente de la comisión intergubernamental ruso-cubana, luego de que visitara La Habana en estos días.
El jefe de Gobierno de Rusia precisó en ese sentido que resultaba "necesario restablecer posiciones en Cuba y otros países", durante la reunión de la mesa directiva del Gabinete de Ministros.
Sechin, por otra parte, había informado que la comisión bilateral, la cual se había reunido por última vez en abril pasado, pudo crear ocho grupos de trabajo para proyectos concretos y que en enero del próximo año presentarán sus propuestas.
El viernes pasado el Kremlin informó que el presidente de Rusia, Dmitri Medvedev, había manifestado a su par cubano, Raúl Castro, el interés de Moscú por incrementar su cooperación económica y comercial con La Habana.
Efectivamente, a través de una carta, el presidente ruso señaló a Castro la voluntad de Rusia de "impulsar la cooperación en ámbitos como la extracción y refinado de hidrocarburos, energía, transporte, informática, biotecnologías y farmacéutica" y poner en marcha "proyectos conjuntos de inversión" y crear "empresas mixtas".
Sin cooperación militar
Nikolai Patrushev, secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, también formaba parte de la comitiva que visitó Cuba la semana pasada, en una estadía durante la que se anunció que ambos países se proponían a “restablecer los nexos tradicionales en todas las áreas de cooperación”.
No obstante, las autoridades cubanas, luego de que en el año 2001 se cerrara inesperadamente el Centro Radioelectrónico de Lourdes en Cuba, se expresaron en contra de cooperar con Rusia en el área militar, según lo confirmara oportunamente el fin de semana un alto cargo diplomático cubano.
"Las autoridades cubanas estarían dispuestas a cooperar en los sectores civiles, pero es poco probable que acepten reanudar la cooperación militar después de lo sucedido en Lourdes", señaló el diplomático cubano.
Tal posición se debe a la molestia con que se quedaron los dirigentes de Cuba cuando Moscú cerró el Centro de Lourdes sin consultar con La Habana. "Ni siquiera nos avisaron", expresó.
El Centro Radioelectrónico fue construido por la URSS en las afueras de La Habana en 1964, con el objetivo de recolectar información militar. Sus instalaciones eran capaces de interceptar prácticamente todas las conversaciones telefónicas y datos electrónicos que se producían en la mayor parte del territorio de EEUU. También podía detectar submarinos norteamericanos y asegurar la comunicación entre los submarinos rusos y el mando en todo el Hemisferio Occidental.
El Centro de Lourdes fue un importante elemento del equilibrio estratégico entre Rusia y EEUU. Desde luego, la presencia de una base militar rusa en Cuba provocaba una determinada tensión en las relaciones ruso-norteamericanas. En julio de 2000, la Cámara de Representantes de EEUU votó un proyecto que prohibía reestructurar la deuda de Rusia mientras siguiese funcionando el Centro de Lourdes. Sin mediar demasiadas dilaciones, la base de Lourdes fue cerrada en diciembre de 2001.