El proyecto del Presidente francés,
Nicolás Sarkozy, de recortar el número de funcionarios en la Administración francesa se topó con la tercera huelga en el sector público desde que éste llegara al
poder hace un año. Los profesores de primaria y secundaria acataron en un 34% por ciento, según el Ministerio de la Función Pública, o en un 63% según el sindicato mayoritario en la enseñanza, el SNES-FSU a la jornada de huelga. De cualquier modo, el Gobierno francés confirmó que 300.000 docentes no fueron hoy a trabajar.
Los planes de recorte de empleo en la función pública, que en la enseñanza se concretaron en 11.200 empleos menos, 8.000 de los cuales de profesor, a través de no renovar a uno de cada dos funcionarios jubilados, movilizó al sector. "Los recortes de empleo provocarán una disfunción en el servicio público. Se ofertarán menos asignaturas (en los colegios) y aulas con más alumnos", declaró Patrick Gonthier, líder de la unión sindical UNSA.
Unas 30.000 personas, según los sindicatos, mayoritariamente estudiantes, se manifestaron esta mañana en Marsella y otras 2.500 lo hicieron en Estrasburgo.
El Gobierno insiste en que los recortes del sector público son necesarios para equilibrar el presupuesto francés y recortar el gasto para 2012, según los compromisos con la Unión Europea. El Ministro de Educación, Xavier Darcos, mantuvo el plan y criticó las protestas. "Estos métodos no se adaptan a los problemas a los que nos enfrentamos hoy", declaró.
Una gran manifestación sindical está convocada en París para esta tarde.