En la reunión del Foro Económico para América Latina en Cancún, Álvaro Uribe se refirió a los jóvenes mexicanos que fallecieron en territorio ecuatoriano el 1 de marzo, cuando el ejército de Colombia atacó un asentamiento de la guerrilla y mató al número dos de la agrupación, Raúl Reyes. A los citados jóvenes los calificó de terroristas, por ser cómplices de las FARC.
En el mismo foro, el presidente Felipe Calderón frenó esas acusaciones, dirigiéndose a Uribe, quien no se inmutó: “Me parece que lo prudente es no calificar ni prejuzgar en un sentido u otro las características o las actividades de estos jóvenes. Sino que una vez que los resultados de la investigación así lo arrojen, entonces cada quien sacará sus conclusiones, (...) no quiero ni creo que debamos anticipar conclusiones respecto de la naturaleza de la identidad de estos jóvenes”.
También se hicieron eco de la contestación al mandatario colombiano los medios locales. El Universal publicó una nota que recuerda los vínculos de Uribe con el narcotráfico, en un intento de descalificar al presidente de Colombia.
Titulada “Las dos caras de Uribe”, el medio mexicano trajo a colación los informes del Departamento de Defensa norteamericano, quienes aún catalogan al mandatario colombiano como “el amigo personal de Pablo Escobar”, el fallecido líder del cártel de Medellín
Si bien Uribe se muestra como un defensor de la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, representados en la figura de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en el ámbito mundial, en los círculos de inteligencia norteamericanos, sigue el artículo del diario mexicano, Uribe continúa siendo vinculado a los círculos del narcotráfico.
Las FARC en el centro de la tormenta
En su informe, el diario mexicano llama la atención de la razón por qué el presidente colombiano, si bien constan las sospechas de sus vínculos con el cártel de Medellín, mantiene una lucha sin cuartel desde lo discursivo y las acciones de gobierno contra las FARC.
El motivo de ese combate sería personal: "su padre Álvaro Uribe Sierra fue asesinado por el quinto frente de las FARC el 14 de junio de 1983 al resistir un intento de secuestro”.
Uribe Sierra enfrentó a sus secuestradores y en el enfrentamiento resultó herido su hijo Santiago, pudo saberse según señala un comunicado de la Presidencia de Colombia, con fecha 30 de julio de 2004, al comentar sobre un reporte de los servicios de la DIA -la Agencia de Inteligencia del Departamento de Defensa de Estados Unidos -, sobre el presidente Uribe, desclasificado en el 2004.
El reporte fue obtenido por el Archivo de Seguridad Nacional, un grupo no gubernamental basado en la Universidad George Washington mediante una solicitud de acceso a la información. El informe consta de 14 páginas, tiene fecha del 23 de septiembre de 1991, y enlista 103 personas consideradas como “los más importantes narcotraficantes colombianos contratados por los cárteles para seguridad, transportación, distribución”.
En el número 82 fue enlistado el nombre del ahora Presidente Álvaro Uribe Vélez como “un político colombiano y senador dedicado a colaborar con el cártel de Medellín”, además de ubicarlo como “amigo personal de Pablo Escobar Gaviria”. El reporte destaca que la información contenida “no fue evaluada finalmente”, lo que en la DIA significa que la información integrada es buena en la medida que la fuente lo es, pero a la fecha las fuentes se mantiene sin revelar, además de que la agencia, por ser militar, tiene menos obligaciones de transparencia en términos de obligación de informar al público que la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
La Presidencia de Colombia ha rechazado las versiones de las relaciones del presidente Uribe y su familia con el narcotráfico.