A primera hora del lunes (hora local), las autoridades zimbabwenses comenzaron a hacer públicos los primeros resultados de los comicios generales del sábado, con un retraso que es relacionado por la oposición con un intento de fraude que el presidente Robert Mugabe estaría realizando para permanecer en su cargo tras casi 30 años en el poder.
Fueron desplegados en las calles de Harare, capital de Zimbabwe, un número considerable de efectivos de policía antimotines, antes de que se comenzara a anunciar los resultados del escrutinio de votos, en los que tanto el oficialismo como la oposición se repartieron por partes iguales los primeros 24 asientos del parlamento.
Efectivamente, el Movimiento por el Cambio Democrático (MCD, principal fuerza opositora) y la Unión Nacional Africana de Zimbabwe - Frente Patriótico (ZANU-PF), del presidente Mugabe, según los resultados anunciados, obtuvieron doce escaños cada uno, de los 210 con los que cuenta el Parlamento, según indicó la Comisión Electoral.
Morgan Tsvangirai, quien, como líder del MCD, recibió las semanas recientes una golpiza policial y un juicio por traición, espera poder impedir que Mugabe obtenga un sexto mandato consecutivo, en estos comicios que por primera vez son simultáneamente presidenciales, legislativos (diputados y senadores) y municipales.
El partido de Tsvangirai hizo una acusación, el domingo, a la Comisión Electoral, de haber retrasado ‘deliberadamente’ el recuento de votos para manipularlo a favor de Mugabe, de 84 años edad y al frente del ejecutivo nacional desde que el país lograra la independencia de la ex Rodhesia británica en 1980. \"Mugabe perdió las elecciones y retoman los resultados a cero para amañarlos a favor de Robert Mugabe\", declaró el secretario general del MDC, Tendai Biti. \"No aceptaremos esto jamás\", afirmó.
La oposición ya canta victoria
El secretario general del MDC detalló, además, los datos obtenidos por su partido en base a sus cálculos: \"De las 128 circunscripciones cuyos resultados hemos calculado hasta ahora, tenemos 96 escaños y Morgan Tsvangirai está en el 60% [del voto], mientras Robert Mugabe está en el 30%\", señaló Biti, al tiempo que la Comisión Electoral anunciaba un empate en las primeras urnas escrutadas.
El gobierno, por su parte, lanzó la advertencia que consideraría golpe de Estado a cualquier tentativa de proclamarse vencedor antes de la publicación de los resultados oficiales. La advertencia no evitó, sin embargo, que el MDC haya proclamado su certeza en el triunfo de Tsvangirai en los comicios presidenciales, y de sus candidatos en las legislativas de Harare y Bulawayo (oeste), las dos principales ciudades del país.
Ante el temor de que el país se vea arrasado por una ola de violencia postelectoral como la que sacudió Kenia a fines de diciembre, los servicios de seguridad zimbabwenses fueron colocados en estado de alerta máximo en todo el país.
La Comunidad de Desarrollo del África Austral (SADC), que agrupa a 14 países, afirmó que la consulta electoral fue \"pacífica y creíble\", aunque algunos de sus observadores expresaron su \"profunda inquietud\" por la legalidad de los comicios, tras el descubrimiento de miles de electores 'fantasma'.