El atacante brasileño Ronaldo, del Milan, "sólo conversó sobre amenidades" durante las más de tres horas de su encuentro con tres travestis en un motel de Río de Janeiro, el 28 de abril pasado.
"No pasó nada fuera de eso (NdR: una charla)", garantizó a la prensa local Eduardo Swiech, abogado de los travestis involucrados en el escándalo con el atleta.
Según el letrado, apenas Ronaldo se dio cuenta de que "ellas" eran travestis, les dijo que no quería seguir con el "programa" y "les dio 300 reales (unos 180 dólares) a cada una", tras lo cual, "comenzaron a conversar".
"Hablaron de varias cosas, como la carrera de Ronaldo, su recuperación, viajes que había hecho, cómo había sido su día, en fin, se quedaron conversando en el cuarto", afirmó Swiech.
La confusión empezó luego de que Andrea, uno de los travestis, dejó el motel durante el encuentro para hacer otro programa, volvió al lugar y exigió que el crack le pagara mil reales (unos 600 dólares), relató el abogado al diario carioca O Dia.
"Como Andrea se había ido, Ronaldo consideró que ella no merecía recibir el dinero y afirmó que no pagaría. Irritada, ella dijo algunas boberías y se alteró, pero ya está bien y por eso contó toda la verdad", resumió Sweich.
El abogado lamentó al respecto, que el delegado Carlos Augusto Nogueira, de la comisaría 16ª de Barra, haya adelantado a la prensa que Andrea debe ser investigada por extorsión.
Tanto Ronaldo como Veyda (otro travesti que participó del programa) pueden ser llamados a prestar declaración ante la policía, la semana próxima, según adelantó el delegado Nogueira.